Hay una razón muy común por la que alguien deja pasar meses antes de preguntar si puede acceder a un crédito: la imagen mental de una carpeta llena de papeles, certificados y vueltas.
Vale la pena aclararlo, porque esa imagen está haciendo que gente que sí tenía opciones no las revisara nunca.
Lo mínimo para empezar
Para hacer un preanálisis —es decir, para mirar tu caso y decirte qué opciones existen— necesitamos dos cosas:
Con esto arrancamos
- Tus desprendibles de pago. El comprobante donde se ve tu pensión o tu salario con sus descuentos.
- Tu fecha de nacimiento. Influye en las condiciones y en qué entidades pueden operar tu caso.
Eso es todo para empezar. No pedimos cédula ni ningún pago para esta etapa. El preanálisis es gratuito, no te compromete a nada y normalmente toma entre 24 y 48 horas hábiles.
Por qué el desprendible y no la cédula
El desprendible es el documento que más información útil tiene para responder tu pregunta real, que es "¿puedo o no puedo?". En él se ve:
- Cuánto recibes realmente cada mes.
- Qué descuentos de ley ya tienes aplicados.
- Qué obligaciones se te están descontando hoy.
- Cuál es tu pagaduría, que determina qué entidades pueden operar tu caso.
Con eso se puede estimar tu capacidad de endeudamiento, que es el corazón de todo. Sin eso, cualquier cifra que alguien te dé es adivinanza.
Y la cédula no la pedimos al inicio por una razón deliberada: es un documento sensible y en esta etapa no hace falta. Preferimos pedirte lo mínimo necesario para responderte. Es parte de la misma política por la que tampoco pedimos anticipos.
Si tu desprendible no es del último mes
Pasa seguido y no es un problema. Puedes enviarnos uno anterior, pero hay algo que necesitamos que nos cuentes:
Si en los últimos dos meses tramitaste algún crédito, dinos con qué entidad y en cuánto quedó la cuota. Un desprendible viejo puede mostrar una capacidad que ya comprometiste, y trabajar con ese dato desactualizado nos llevaría a darte una cifra que no existe.
Preferimos hacer esa pregunta incómoda al principio que entusiasmarte con un número que después se cae.
Qué se pide más adelante
Si el preanálisis muestra que hay camino y decides avanzar, sí aparecen más pasos. Dependen de la entidad con la que se tramite y de tu pagaduría, y por eso no son iguales para todos:
- Consulta de centrales de riesgo. Se programa una cita, virtual o presencial, para revisar tu historial y confirmar si el crédito se puede tramitar.
- Documentación para la entidad. Cada una define la suya. Algunos procesos son cien por ciento digitales; otros requieren documentos físicos. Te avisamos cuál es tu caso cuando se sepa.
- Firma. Presencial o digital, según la entidad.
A veces te pedimos de nuevo algo que ya enviaste. No es desorden: suele ser por actualización de datos o por seguridad, para garantizar que el análisis se hace sobre información vigente.
Lo que no deberían pedirte al principio
Esta sección aplica para nosotros y para cualquiera con quien hables:
- Dinero. Ni estudio, ni seguro, ni garantía, ni papelería. Los costos de un crédito de libranza se descuentan del desembolso, no se pagan antes.
- Claves o contraseñas. De tu banco, de tu correo, de portales de pensión. Nadie las necesita para tramitar un crédito.
- Firmas en blanco o documentos sin diligenciar.
Si algo de esto aparece antes de que exista siquiera un análisis de tu caso, para y verifica.
Qué pasa con tus datos
Tus documentos los ve únicamente el equipo autorizado. Cumplimos la Ley de Protección de Datos y trabajamos solo con entidades legalmente constituidas.
Hay una cosa que sí conviene aclarar con honestidad, porque genera confusión: las huellas de consulta en centrales de riesgo no las controlamos nosotros. Cuando una entidad consulta tu historial, ese registro queda según las políticas y los tiempos de las propias centrales. Si decides no continuar, podemos dejar de usar tu información, pero ese registro tiene sus propias reglas.
Preferimos decírtelo antes que dejarte con la idea de que todo se borra con un botón.
Preguntas frecuentes
¿Qué documentos necesito para empezar un crédito de libranza?
Para el preanálisis basta con tus desprendibles de pago y tu fecha de nacimiento. Con eso se revisa tu capacidad y qué entidades pueden operar tu caso. No se necesita cédula ni ningún pago en esta etapa.
¿Cuánto tarda el preanálisis?
Entre 24 y 48 horas hábiles. Es gratuito y no compromete a nada. Los tiempos posteriores, en cambio, dependen de la entidad y de la pagaduría, y por eso no damos fechas exactas de desembolso.
¿Por qué me piden los desprendibles de pago?
Porque ahí se reflejan tus ingresos, tus descuentos de ley, las obligaciones que ya te están descontando y cuál es tu pagaduría. Esa información es la que permite calcular tu capacidad de endeudamiento; sin ella cualquier cifra sería una suposición.
¿Qué pasa si mi desprendible no es del último mes?
Puedes enviar uno anterior, pero avísanos si en los últimos dos meses tramitaste algún crédito, con qué entidad y en cuánto quedó la cuota. Un desprendible antiguo puede mostrar una capacidad que ya está comprometida.